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marie gabrielle. santiago, chile. veinte años. 10 de septiembre. music = life. diseño de vestuario.
moar here.



find me
viernes, 13 de noviembre de 2009
lost. posted at 22:32

El momento en que sus manos soltaron mi cuerpo, en que su presencia se aparto de la mía, sentí que caí. Lo vi silenciosamente subirse, en ese entonces, me di vuelta, no quería verlo. Fue un golpe horrendo, un vacío impresionante, era como un agujero negro que colaba y colaba frío, y admito que ahora mismo sigo sintiendo lo mismo.
Un presentimiento, sí, un presentimiento fue lo que tuve ¡Que no lo iba a ver más! Que si lo dejaba irse, nunca más volvería ¿Pero a que vino tanto miedo? Si hace unos segundos atrás, antes de separarnos, nos besábamos y nos decíamos promesas de amor.
¿Qué me paso? Cuando apoye mi cabeza en su hombro una lágrima escapó sin razón de mis ojos, me mareé y pensé que perdía el equilibrio. Pero él estaba ahí, acariciándome los cabellos, como sabiendo que en ese entonces me iba a caer.

No entiendo, de verdad que no entiendo que es lo que está pasando, y sé que lo leerá, pero no sé donde más descargarme. Escucho la música bien fuerte, esas canciones que describen tan bien lo que pasas por el momento, que te comprenden más que nadie, que cuentan la misma historia, que son, en cierta parte, parte de tu vida.

Tengo miedo, demasiado miedo. No quiero estar sola, no quería estar separada de él, y no me gusta esto, para nada. Esa necesidad de extrañar la aborrezco, pero es algo por lo que las parejas tienen que vivir, que, al fin y al cabo, es algo que hace más interesante la relación, porque después de tanto esperar, añorar ver a esa persona, al momento en que ambos corazones se juntan, laten al mismo tiempo en un son distinto a los demás, haciendo un sonido tan único que es... difícil describir en palabras. Pero a pesar de lo hermoso que es, nunca nos gusta extrañar...

... Como seguía diciendo, no quiero estar sola, me acostumbre mucho a él, a sus dedos entrelazados con los míos, a sus risas, sus besos, su aroma, su voz, todo. Y cuando estoy con el... No quiero nada más.

No me gusta llorar, pero no encuentro nada mejor ahora.