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marie gabrielle. santiago, chile. veinte años. 10 de septiembre. music = life. diseño de vestuario.
moar here.



find me
martes, 17 de mayo de 2011
posted at 18:00

Miro a mi derecha y siento como una hoja cae, y no sólo una, sino varias, seguidas del escritorio, de la puerta, de los muros, hasta mi silla empieza a caer, ¿Donde quedo? En un espacio lleno de blanco, que supuestamente debería inspirarme paz, pero me irrita, me molesta y cierro los ojos y vuelvo. Vuelvo a mirar a la derecha y la hoja sigue ahí.

Con un piano de fondo, junto a unos trombones y unos violonccelos, me adentro a un pedacito de mi mente, esperando encontrar quizás algo que me ayude, que me enseñe a ser algo más, a entenderlo todo. Pero me quedo ahí, y me cuestiono, ¿Será esto lo que verdaderamente necesito? Busco y busco, así como encuentro y encuentro.

Miro a mi izquierda y veo las hojas de mi patio caer, mientras que el sol, ya siendo una luz tenue y anaranjada, se va disipando a la lejanía, los pajaros ya están emprendiendo vuelo para volver ya a sus nidos. Un suave viento recorre los arbustos y las flores, y yo sigo aquí, esperando.

Un cambio de música y siento como todo acelera, distrayendome de todo pensamiento que tenía, y me pregunto ¿Qué hago aquí? Sonrío y me rio, que debería estar haciendo mis tareas y en cambio escribo, escribo sin entender a donde quiero llegar y si después querre leer esto y darle algún significado.

Pero sigo, sigo en esto, esperando quizás que mi celular suene, y que mis dibujos se hagan solos, esperando que el día de hoy haya sido bueno y deseo alguna invitación para pasar la tarde. Para despejarme y reirme, olvidarme de varios temas, de sentirme en casa y bienvenida. De poder ver a la gente y poder dibujarla, de poder ver la gente y tratar de adivinar sus pensamientos, sus direcciones y preocupaciones. Tengo ganas de comer un maní bien salado.

El esmalte de mis uñas ya se está saliendo y decido que quizás debería dejar de mordermelas. Que debería dejarlas crecer y que esten en su maxima majestuocidad, poder rascarle la espalda a la gente y que digan "Que rico". Miro hacia arriba y la taza de té ya está vacía, clamando que vaya a buscar otro y que me acueste en el sofá. Que ya todo lo demás de igual. Que me hipnotice un rato y que deje que mi cuerpo se caliente. Hace frío.

Me hago sonar los dedos.
Ya no sé que hacer, pero no me preocupa.
Cierro los ojos, me sumerjo en la canción, siento que soy parte de ella como ella es parte mia.
Con enormes ganas de verte.
De explicarte mis días con una mirada, que me abrazes y me hagas sentir en casa.